Esrn N 123
AtrásLa Escuela Secundaria de Río Negro (ESRN) N° 123 se presenta como una opción de educación pública fundamental en San Carlos de Bariloche. Ubicada en la calle Educación Pública 130, esta institución ha sido un pilar para la formación de jóvenes en la zona, operando en un edificio de aspecto moderno y funcional que, a simple vista, promete un entorno adecuado para el aprendizaje. Sin embargo, un análisis más profundo revela una realidad compleja, con fortalezas notables y desafíos persistentes que cualquier familia debe considerar al evaluar los colegios de la ciudad.
Transición y Propuesta Educativa
Uno de los aspectos clave para entender a la ESRN N° 123 es su historia reciente. Anteriormente conocida como CEM N° 123 (Centro de Educación Media), la institución atravesó la reforma provincial que unificó el sistema bajo la denominación ESRN. Este cambio no fue meramente nominal; implicó una reestructuración curricular que buscaba modernizar y estandarizar la educación secundaria en Río Negro. Históricamente, el CEM 123 tuvo una fuerte orientación científico-tecnológica, algo que la comunidad educativa defendió activamente durante la transición. Esta herencia sugiere una base sólida en áreas de ciencias, aunque la oferta actual se enmarca en las orientaciones dispuestas por el nuevo sistema provincial. La escuela funciona en un horario extendido, de 8:00 a 20:00 horas de lunes a viernes, lo que indica la existencia de dos turnos (mañana y tarde) para dar cabida a su matrícula de aproximadamente 360 alumnos.
Infraestructura: Entre la Modernidad y el Desgaste
El edificio de la ESRN N° 123 es, en apariencia, uno de sus puntos fuertes. Las fotografías muestran una estructura de varias plantas con amplios ventanales, y cuenta con un atributo destacable: una entrada accesible para sillas de ruedas, cumpliendo con normativas de inclusión. No obstante, la infraestructura es también uno de sus mayores focos de conflicto. Recientemente, en mayo de 2024, el centro de estudiantes organizó un "abrazo simbólico" al gimnasio de la escuela para visibilizar su grave deterioro. Problemas como el levantamiento del piso, filtraciones de agua, falta de pintura y fallas en la caldera impidieron el dictado de clases de Educación Física desde el inicio del ciclo lectivo. La propia directora, Silvina Serraioco, reconoció que estos problemas son de larga data y que, a pesar de los esfuerzos de las autoridades, la falta de presupuesto y recursos retrasa las obras necesarias. Este gimnasio no solo sirve a la ESRN 123, sino también a otras escuelas y talleres deportivos de la comunidad, magnificando el impacto negativo de su estado. Esta situación es un reflejo de una problemática más amplia que afecta a varias secundarias públicas en Bariloche, donde el mantenimiento edilicio es un reclamo constante.
Lo Positivo: Comunidad Activa y Potencial Académico
A pesar de las dificultades materiales, la ESRN N° 123 demuestra tener una comunidad educativa resiliente y comprometida. La iniciativa del centro de estudiantes para reclamar por el gimnasio es una clara señal de participación y empoderamiento juvenil. En su etapa como CEM 123, la escuela era reconocida por tener una de las tasas de deserción más bajas de la provincia y por los logros de sus alumnos en olimpiadas de matemática, física y química. Esta tradición de exigencia y participación académica es un activo intangible que probablemente perdura gracias al esfuerzo de su cuerpo docente. La página de Facebook de la institución, aunque con actividad moderada, muestra la realización de proyectos educativos y la difusión de información relevante, manteniendo un canal de comunicación con las familias. Además, se han realizado proyectos audiovisuales en el marco de la Educación Sexual Integral (ESI), demostrando un compromiso con temáticas educativas actuales y relevantes para los jóvenes.
Lo Negativo: La Sombra de los Problemas Sistémicos
La principal desventaja de la ESRN N° 123 no radica en su proyecto pedagógico, sino en los desafíos que hereda del sistema de educación pública. Los problemas edilicios son la cara más visible, pero no la única. La falta de presupuesto, mencionada por la dirección, impacta directamente en el mantenimiento y la disponibilidad de recursos. Además, como ocurre en muchas escuelas públicas de la región, la institución puede verse afectada por paros docentes, lo que genera interrupciones en el calendario escolar y una incertidumbre constante para las familias. Si bien los reclamos salariales y de condiciones laborales son legítimos, su consecuencia directa es la pérdida de días de clase, un factor crucial a considerar para quienes buscan una formación continua y sin sobresaltos. Estos elementos son comunes a muchos colegios públicos y representan el principal contrapeso a la gratuidad de la enseñanza.
Preparación para el Futuro: El Camino hacia la Educación Terciaria y las Universidades
La elección de una institución secundaria es una de las decisiones más importantes que una familia toma en el recorrido educativo de sus hijos, ya que sienta las bases para su futuro acceso a la educación terciaria y a las universidades. En este sentido, la ESRN N° 123 ofrece una propuesta que, en su concepción, busca preparar a los estudiantes para estos desafíos. El modelo de Escuela Secundaria de Río Negro está diseñado para que los alumnos, tras un ciclo básico, elijan una orientación que profundice sus conocimientos en áreas específicas. La herencia científico-tecnológica de la escuela es un buen augurio para aquellos interesados en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas (STEM). Sin embargo, la efectividad de esta preparación dependerá en gran medida de la capacidad de la institución para superar sus limitaciones infraestructurales y garantizar la continuidad pedagógica. Un estudiante motivado y una familia comprometida pueden encontrar en la ESRN N° 123 las herramientas necesarias para un futuro exitoso, pero deberán ser conscientes de que el camino puede requerir una dosis extra de perseverancia y autogestión.