Escuela primaria 169 juan xxIII Villa Fontana
AtrásUbicada en Hernandarias 2378, en la zona de Villa Fontana, la Escuela Primaria N° 169 "Juan XXIII" representa una página cerrada en la historia educativa de Paraná. La información oficial y su estado actual confirman que la institución se encuentra permanentemente cerrada, una realidad que impacta no solo en la memoria de sus exalumnos y docentes, sino también en el panorama educativo de la comunidad a la que sirvió durante décadas. Este cierre se inscribe en una problemática más amplia que afecta a la provincia de Entre Ríos, donde diversas escuelas, especialmente en zonas rurales o con baja matrícula, han enfrentado destinos similares.
Una Larga Trayectoria Educativa
Antes de su cierre, la Escuela N° 169 fue un pilar fundamental para las familias de Villa Fontana y sus alrededores. Fundada como una institución de gestión pública, ofrecía niveles de educación inicial (jardín de infantes) y primario. En 2014, la escuela celebró su 105º aniversario, un hito que demostraba su profundo arraigo y su larga trayectoria. Para ese entonces, contaba con instalaciones renovadas y ampliadas, inauguradas por autoridades provinciales, que incluían aulas más grandes y mejor iluminadas. Su matrícula, aunque modesta con 34 alumnos en ese año, era atendida por un cuerpo docente comprometido que impulsaba proyectos pedagógicos como "La magia de leer y escribir", buscando fomentar el pensamiento crítico y reflexivo, e involucrando activamente a las familias en el proceso educativo. Se caracterizaba por ser uno de los colegios rurales que garantizaba el acceso a la educación gratuita y laica en la zona.
Las Causas y el Contexto del Cierre
Si bien no ha trascendido una única causa oficial y específica para el cese de actividades de la Escuela "Juan XXIII", su situación se enmarca en un fenómeno complejo que afecta a Entre Ríos: el despoblamiento rural y la reorganización del sistema educativo. Durante los últimos años, decenas de escuelas rurales en la provincia han cerrado sus puertas de manera transitoria o definitiva debido a la drástica disminución de la matrícula. El éxodo de familias del campo a la ciudad, motivado por la falta de oportunidades laborales, el mal estado de los caminos y la carencia de servicios básicos, ha vaciado las aulas de muchas instituciones que antes eran vibrantes centros comunitarios. Departamentos como Paraná, La Paz y Colón han sido particularmente golpeados por esta tendencia. Decisiones administrativas del Consejo General de Educación (CGE), orientadas a la "optimización" del sistema frente a escuelas con uno a tres alumnos, también han jugado un rol determinante en estos cierres, generando un fuerte debate social sobre el derecho a la educación en la ruralidad.
El Impacto en la Comunidad y el Futuro de los Alumnos
El aspecto más negativo del cierre de un establecimiento como la Escuela N° 169 es el profundo impacto en su comunidad. Para las familias, la desaparición de la escuela del barrio implica una serie de desafíos logísticos y emocionales. Los padres se ven obligados a buscar vacantes en otros colegios, a menudo más lejanos, lo que conlleva mayores costos y tiempos de transporte. Este cambio abrupto no solo afecta la rutina familiar, sino también el desarrollo de los niños, que deben adaptarse a un nuevo entorno, nuevos compañeros y docentes.
A nivel comunitario, la pérdida de una escuela significa la pérdida de un punto de encuentro, un espacio de identidad y un motor de actividad social. El edificio de Hernandarias 2378, que alguna vez resonó con las voces de los estudiantes, hoy es un recordatorio silencioso de lo que fue. Esta situación obliga a las familias a pensar a largo plazo en la trayectoria educativa de sus hijos. La elección de una nueva primaria influye directamente en la preparación para las secundarias, y establece las bases para aspirar en el futuro a una formación terciaria o a competir por un lugar en las universidades. La ausencia de una opción educativa cercana puede ser un factor que acelere aún más el despoblamiento de la zona.
Evaluación Final: Legado Frente a la Ausencia
Evaluar la Escuela Primaria N° 169 "Juan XXIII" hoy es un ejercicio de memoria y análisis. Lo bueno reside innegablemente en su legado: más de un siglo formando a generaciones de ciudadanos, su rol como centro social en Villa Fontana y el compromiso de sus docentes hasta el final. Las renovaciones de su infraestructura en sus últimos años de actividad demostraron un intento por mantenerla vigente y competitiva.
Lo malo es su realidad actual: el cierre permanente. Esta decisión, aunque posiblemente justificada por datos de matrícula o criterios de eficiencia presupuestaria, deja un vacío tangible. Representa una falla en la capacidad del sistema para sostener proyectos educativos en comunidades más pequeñas y una evidencia de las transformaciones demográficas que enfrenta la provincia. Para quienes buscan información sobre esta escuela, la respuesta es definitiva: ya no es una opción educativa. Su historia, sin embargo, permanece como un testimonio del valor de los colegios de proximidad y de los desafíos que enfrenta la educación pública en el interior del país.