Esc Bioy Casares
AtrásLa Escuela N° 4-073 Adolfo Bioy Casares, un establecimiento de gestión pública estatal ubicado en la calle homónima del barrio Infanta, en Las Heras, se presenta como una opción educativa con una identidad marcadamente dual. Por un lado, proyecta una imagen de comunidad unida y resiliente con más de 30 años de trayectoria; por otro, enfrenta desafíos complejos y documentados que cualquier familia debe considerar al evaluar el panorama de los colegios en la zona. Su propuesta se enmarca exclusivamente en la educación media, siendo una de las secundarias del departamento encargada de formar a los jóvenes para su futuro, ya sea en el mundo laboral o en su paso a la educación terciaria o a las universidades.
Una Comunidad con Fuerte Sentido de Pertenencia
Uno de los pilares que la institución destaca con orgullo es su cultura interna. Durante la celebración de su 30° aniversario en 2022, testimonios de directivos, docentes, egresados y padres de alumnos coincidieron en describir la escuela como un segundo hogar. Las palabras “familia”, “hospitalidad”, “compañerismo” y “compromiso” fueron denominadores comunes en los discursos, pintando un cuadro de un ambiente contenedor y con un fuerte sentido de pertenencia. Esta percepción se ha cristalizado en lemas internos como #SomosEquipo y #SomosFamilia, que buscan reflejar un esfuerzo colectivo por parte de su personal para sostener un proyecto educativo inclusivo en un contexto que a menudo presenta adversidades.
Este espíritu se materializa en diversas actividades pedagógicas y extracurriculares. La escuela impulsa proyectos prácticos que buscan conectar a los estudiantes con el aprendizaje tangible. Entre ellos se cuentan una huerta escolar, trabajos en el laboratorio para la elaboración de productos como yogur y la realización de murales por parte de los propios alumnos, que aportan a la identidad visual del edificio. Además, se organizan salidas educativas, como visitas a bodegas, y se promueven proyectos solidarios, especialmente entre los estudiantes de los últimos años, fomentando así la responsabilidad social. Con una matrícula que ronda los 400 alumnos, la dirección ha señalado como un logro importante la retención de estudiantes en los cursos superiores, llegando a tener tres divisiones en quinto año, un indicador que sugiere éxito en mantener a los jóvenes dentro del sistema educativo hasta su egreso.
Infraestructura y Horarios
En cuanto a su infraestructura, un dato relevante es que cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, un punto a favor en términos de inclusión. Recientemente, en el marco de su aniversario, se inauguraron nuevos vestuarios y camerinos destinados al área de Educación Física, una mejora concreta en sus instalaciones. El horario de funcionamiento, de lunes a viernes de 8:00 a 18:30, indica una jornada extendida, lo cual puede ser una ventaja para familias que necesitan una cobertura horaria amplia para sus hijos, aunque también implica una larga permanencia de los adolescentes en la institución.
Los Desafíos: Violencia y Estabilidad Matricular
A pesar de la fuerte narrativa comunitaria, la Escuela Bioy Casares no es ajena a problemáticas severas que afectan su entorno y su dinámica diaria. La cuestión de la violencia es, sin duda, el punto más crítico y preocupante. En mayo de 2023, la escuela fue noticia por un grave incidente en sus inmediaciones: familiares de un alumno agredieron físicamente a otro joven a la salida del turno mañana, como represalia por una pelea ocurrida el día anterior. El hecho fue de tal magnitud que requirió la intervención del 911 y la activación del Protocolo de Situaciones Emergentes por parte de la Dirección General de Escuelas (DGE).
Lo más alarmante de este suceso fue la declaración de los propios docentes a los medios, quienes admitieron que “la violencia está instalada en la escuela”. Esta afirmación, proveniente del interior de la institución, revela una realidad compleja que va más allá de un conflicto aislado y sugiere un desafío sistémico para garantizar un entorno seguro para todos los estudiantes. Como consecuencia del incidente, los alumnos involucrados fueron suspendidos y se requirió la intervención de equipos interdisciplinarios de la DGE para abordar el caso, evidenciando el impacto profundo que estos hechos tienen en la comunidad escolar.
Incertidumbre en la Matrícula
Otro desafío significativo que ha enfrentado la institución es la fluctuación en su matrícula. A principios de 2023, meses después de celebrar la alta retención de alumnos, la escuela apareció en informes periodísticos como una de las instituciones de Las Heras que debió cerrar cursos —específicamente dos primeros años, un tercero y un cuarto— por falta de alumnos. Esta situación generó una notable incertidumbre tanto en el cuerpo docente, con profesores perdiendo horas de trabajo, como en los propios estudiantes, que debieron ser reubicados en otras divisiones, alterando la conformación de los grupos y su trayectoria escolar. Este contraste entre el éxito de retención en 2022 y el cierre de aulas en 2023 dibuja un panorama de inestabilidad, un factor que puede afectar la planificación a largo plazo y la consistencia del proyecto pedagógico.
Consideraciones Finales para las Familias
En definitiva, la Escuela Adolfo Bioy Casares ofrece una propuesta educativa con dos caras muy definidas. Por un lado, una comunidad docente y directiva que parece genuinamente comprometida con la creación de un ambiente familiar y de pertenencia, y que impulsa proyectos prácticos para motivar a sus estudiantes. La preparación que ofrece busca ser la base para que sus egresados puedan aspirar a continuar sus estudios en instituciones de nivel terciaria o en las distintas universidades.
Sin embargo, ninguna familia puede ignorar los serios problemas de violencia que han sido públicamente documentados y reconocidos por el propio personal. La seguridad es un factor primordial en la elección de cualquiera de los colegios disponibles, y los episodios ocurridos plantean interrogantes importantes sobre la capacidad del establecimiento para gestionar los conflictos. Sumado a esto, la inestabilidad en la matrícula puede ser un indicador de desafíos contextuales más amplios que impactan directamente en la experiencia educativa. La elección de esta escuela secundaria implica, por lo tanto, sopesar el valor de su comunidad unida frente a la realidad de sus complejos y significativos desafíos.