Esc 8497 Bernardo Houssay
AtrásUbicada en el paraje Las Loicas, sobre la Ruta Provincial 226 en pleno departamento de Malargüe, la Escuela 8-497 Bernardo Houssay es una institución que define su identidad a partir de su contexto geográfico y social. No es simplemente un edificio educativo, sino un pilar fundamental para la comunidad de una de las zonas más aisladas y climáticamente adversas de Mendoza. Funciona bajo la modalidad de escuela albergue, una característica esencial que garantiza el acceso a la educación para niños y jóvenes de puestos rurales y parajes distantes que, de otra forma, no tendrían la posibilidad de asistir a clases de manera regular.
Esta institución abarca los niveles inicial, primario y secundario, consolidándose como un centro educativo integral. La modalidad de albergue implica que los estudiantes residen en la escuela durante un período determinado, generalmente de varios días, antes de regresar con sus familias. Este sistema no solo resuelve el problema de las enormes distancias, sino que crea un entorno de convivencia y apoyo mutuo que trasciende el aula, forjando lazos profundos entre alumnos y docentes. La escuela se convierte así en un segundo hogar, un espacio de contención, socialización y aprendizaje continuo.
Fortalezas y Oportunidades Educativas
El principal valor de la Escuela Bernardo Houssay reside en su mera existencia y operatividad. En un área donde las oportunidades son escasas, asegurar la continuidad pedagógica es un logro en sí mismo. La institución representa la presencia del Estado y el compromiso con el derecho a la educación en la ruralidad profunda. Ofrecer un ciclo completo de secundaria es un factor determinante, ya que prepara a los jóvenes para un futuro con mayores posibilidades, ya sea continuando estudios de nivel superior o insertándose en el mundo laboral con mejores herramientas.
Una de las ventajas destacables es el fuerte sentido de comunidad que se desarrolla. Docentes y alumnos comparten gran parte de su tiempo, lo que permite un seguimiento personalizado y un conocimiento profundo de las necesidades de cada estudiante. Este vínculo cercano es difícil de replicar en colegios urbanos de gran tamaño y se traduce en un acompañamiento socioafectivo crucial para el desarrollo de los jóvenes. Además, la escuela ha sido objeto de mejoras de infraestructura recientes. En junio de 2025, la Subsecretaría de Infraestructura Escolar completó obras significativas que incluyeron la construcción de una galería techada, reparaciones en los sistemas de desagüe, cambio de luminarias y pintura general, con una inversión de 95 millones de pesos. Estas mejoras, aunque enfocadas en el edificio de primaria, impactan positivamente en toda la comunidad educativa, ofreciendo un entorno más seguro y digno, especialmente para enfrentar los duros inviernos.
La inclusión es otro aspecto a resaltar. La institución cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, un detalle no menor que demuestra una política de puertas abiertas y de adaptación a las diversas necesidades de su población estudiantil. Este compromiso con la accesibilidad es un ejemplo de equidad en un entorno donde las barreras físicas son una constante.
Proyección hacia la Educación Superior
Para los egresados de la Escuela Bernardo Houssay, el camino hacia la educación terciaria o las universidades está lleno de desafíos, pero la formación recibida es la base indispensable para poder siquiera considerarlo. La escuela no solo imparte conocimientos académicos; forja el carácter. La resiliencia, la autonomía y la capacidad de adaptación que los alumnos desarrollan en este contexto son habilidades invaluables para la vida universitaria y profesional. Instituciones como esta son el primer y más importante eslabón para que los jóvenes de zonas rurales puedan soñar con carreras profesionales, rompiendo ciclos de aislamiento y limitación de oportunidades.
Los Desafíos de Educar en la Cordillera
Hablar de la Escuela 8-497 implica necesariamente abordar las enormes dificultades que enfrenta. Su ubicación, camino al Paso Pehuenche, la expone a condiciones climáticas extremas. Durante el invierno, las intensas nevadas son un fenómeno recurrente que a menudo deja a la comunidad de Las Loicas y a la escuela completamente aisladas durante días o incluso semanas. Esto no solo interrumpe el calendario escolar, sino que también genera serios problemas logísticos para el abastecimiento de alimentos, combustible y otros insumos esenciales.
La conectividad es otro obstáculo crítico. Según datos del gobierno de Mendoza, la escuela cuenta con una conexión a internet de 20 Mbps vía satélite (VSAT). Si bien representa un avance, esta tecnología puede ser inestable y su ancho de banda es limitado para las necesidades pedagógicas actuales, dificultando el acceso a recursos digitales, la formación docente en línea y la comunicación fluida con el exterior. En un mundo cada vez más digitalizado, esta brecha tecnológica coloca a los estudiantes en una situación de desventaja en comparación con sus pares de centros urbanos.
Recursos y Especialización
Si bien existen muchos colegios con una amplia gama de orientaciones y especializaciones, la oferta en contextos rurales como el de Las Loicas es, por necesidad, más generalista. La disponibilidad de docentes para áreas específicas y el acceso a laboratorios equipados o talleres de formación técnica son limitados. El cuerpo docente demuestra una vocación y un compromiso extraordinarios, a menudo asumiendo múltiples roles, pero la falta de recursos materiales y la dificultad para atraer especialistas a zonas tan remotas son una realidad innegable. La formación que reciben los alumnos es sólida en lo fundamental, pero puede carecer de la profundidad en ciertas áreas técnicas o artísticas que sí se ofrecen en otras secundarias.
la Escuela Albergue 8-497 Bernardo Houssay es una institución de doble cara. Por un lado, es un faro de esperanza y una herramienta de movilidad social indispensable en el corazón de la cordillera de Malargüe. Ofrece un entorno educativo contenedor, inclusivo y ha sido recientemente mejorado en su infraestructura. Por otro lado, lucha a diario contra el aislamiento, las inclemencias del tiempo, la brecha digital y la escasez de recursos. Para las familias que consideran esta escuela, es importante entender que, si bien existen limitaciones innegables, la formación humana y la resiliencia que aquí se cultivan son activos de un valor incalculable para el futuro de sus hijos.