Colegio Parroquial Pbro Francisco Pérez Hernández
AtrásEl Colegio Parroquial Presbítero Francisco Pérez Hernández, ubicado en Rivadavia, San Juan, es una institución educativa de gestión privada que ha formado parte del panorama educativo de la región desde su fundación el 28 de junio de 1961. Con una clara identidad confesional católica, el colegio abarca los niveles Inicial, Primario y Secundario, proponiendo un modelo de formación integral basado en los valores del Evangelio. Su funcionamiento es de jornada simple y se encuentra subvencionado por el estado, lo que puede influir en el costo de sus cuotas, posicionándolo como una opción a considerar para familias que buscan una educación privada con una orientación religiosa específica.
Propuesta Educativa y Orientaciones Académicas
La misión declarada del colegio es "educar en calidad preparando a los alumnos para ser hombres al servicio de la sociedad". Esta filosofía se traduce en una estructura académica que busca equilibrar los contenidos curriculares con una sólida formación en valores. El Nivel Inicial, conocido como Jardín de Nazareth, fue fundado en 1992 y atiende a niños en salas de 4 y 5 años en ambos turnos, enfocándose en el desarrollo emocional, intelectual y espiritual. El Nivel Primario, que funciona en el turno tarde, ofrece materias como catequesis, inglés y computación, además de contar con un equipo de orientación para apoyar a los estudiantes, incluyendo aquellos en procesos de inclusión.
Para los jóvenes que buscan una educación secundaria de calidad, el colegio ofrece un Ciclo Básico común y un Ciclo Orientado con dos especializaciones bien definidas: "Bachiller en Economía y Administración" y "Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales". Esta bifurcación permite a los estudiantes alinear su formación con sus intereses vocacionales y prepararse de manera más específica para la transición a universidades o institutos terciarios. La elección de una de estas orientaciones es un paso fundamental en la preparación para la universidad, ya que sienta las bases de conocimiento para futuras carreras en el ámbito empresarial, contable, del derecho, la psicología o las ciencias políticas.
Fortalezas y Aspectos Positivos
Uno de los puntos más destacados por la comunidad educativa es su fuerte sentido de pertenencia y el ambiente de contención que promueve. La institución no solo se enfoca en lo académico, sino que también fomenta una activa vida pastoral con misas, retiros y misiones que fortalecen la dimensión espiritual y comunitaria. Este enfoque en la formación integral es a menudo valorado por padres que desean que la educación de sus hijos esté alineada con principios éticos y religiosos.
En términos de infraestructura y recursos, el colegio cuenta con elementos importantes para el desarrollo educativo. Dispone de biblioteca, laboratorio de informática y conexión a internet. Además, la presencia de un equipo de orientación psicopedagógica en el nivel primario es un recurso valioso para atender las necesidades individuales de los alumnos. La accesibilidad también es un punto a favor, ya que la entrada principal está adaptada para personas con movilidad reducida.
Muchos exalumnos y padres resaltan el buen nivel académico de ciertos docentes y la sólida base de conocimientos con la que los egresados finalizan sus estudios, lo que les facilita el ingreso y el desempeño en la educación superior. Proyectos pedagógicos como ferias culturales, viajes de estudio y jornadas de convivencia complementan la currícula y enriquecen la experiencia escolar.
Aspectos a Mejorar y Críticas de la Comunidad
A pesar de sus fortalezas, el Colegio Parroquial Pbro. Francisco Pérez Hernández no está exento de críticas. Algunos miembros de la comunidad, incluyendo exalumnos y padres, han señalado áreas que requieren atención. Una crítica recurrente en diversas plataformas apunta hacia la gestión administrativa y la comunicación de la dirección con las familias. Se mencionan casos de falta de respuesta o manejo inadecuado de situaciones conflictivas, lo que genera frustración entre los padres que buscan un diálogo más fluido y soluciones efectivas.
Otro punto sensible son las denuncias sobre el manejo de casos de acoso escolar o bullying. Si bien es un problema presente en muchas instituciones, la percepción de algunas familias es que el colegio podría tener protocolos más robustos y una intervención más decidida para abordar estas situaciones, garantizando un entorno seguro para todos los estudiantes. El carácter tradicional y estricto de la institución, si bien es valorado por algunos, es visto por otros como un sistema rígido que puede no adaptarse a las necesidades y personalidades de todos los jóvenes.
En cuanto a la infraestructura, aunque cuenta con los laboratorios y espacios necesarios, algunos comentarios sugieren que ciertas áreas podrían beneficiarse de una modernización para estar a la par de otros colegios privados de la zona. La calidad del cuerpo docente también es objeto de un debate dividido: mientras muchos alaban la dedicación y el conocimiento de varios profesores, otros opinan que algunos métodos de enseñanza podrían estar desactualizados.
Una Decisión Basada en Prioridades
Elegir esta institución implica valorar una propuesta educativa donde la formación religiosa y en valores ocupa un lugar central. Es una opción sólida para familias que buscan un entorno estructurado y una comunidad educativa con un fuerte sentido de pertenencia. La oferta de bachilleratos especializados es un punto clave para aquellos que piensan en la futura inserción en universidades. Sin embargo, los potenciales clientes deben también considerar las críticas respecto a la comunicación y la gestión de conflictos. Es recomendable que las familias interesadas busquen un diálogo directo con la institución para resolver sus dudas y evaluar si el proyecto educativo y la cultura del colegio se alinean con sus expectativas y las necesidades de sus hijos, especialmente en la crucial etapa de la educación secundaria.