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Escuela Agrotecnica Salesiana Carlos M Casares

Escuela Agrotecnica Salesiana Carlos M Casares

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Zona Rural, B6509AJA Del Valle, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Escuela

Ubicada en la Zona Rural de Del Valle, partido de 25 de Mayo, la Escuela Agrotécnica Salesiana Carlos M. Casares se presenta como una propuesta educativa singular, profundamente arraigada en el entorno productivo de la pampa bonaerense. Fundada el 16 de octubre de 1925 por iniciativa de Concepción Unzué de Casares, esta institución está próxima a cumplir un siglo de vida, manteniendo el objetivo de formar "honestos ciudadanos y buenos cristianos" bajo el carisma de Don Bosco. Su oferta se centra en una educación técnica especializada, que combina el rigor académico con una inmersión práctica total en el mundo agropecuario, constituyendo una opción destacada entre los colegios con orientación técnica.

Una Propuesta Educativa Basada en la Práctica

El pilar fundamental de la escuela es su lema "producimos enseñando y enseñamos produciendo". Esta filosofía se materializa en una estructura donde la educación y la producción agropecuaria son dos caras de la misma moneda. Los estudiantes no solo asisten a clases teóricas por la mañana, sino que dedican sus tardes a actividades prácticas en los diversos sectores productivos del establecimiento. La institución gestiona una unidad económica de aproximadamente 2.650 hectáreas, donadas a lo largo de su historia, lo que le permite ser un productor agropecuario de mediana escala y, a la vez, un laboratorio a cielo abierto para sus alumnos.

La formación técnica que reciben los egresados es de Técnico en Producción Agropecuaria con especialización en Agroalimentos. El plan de estudios abarca una amplia gama de disciplinas que preparan a los jóvenes para los desafíos del campo moderno. Entre las áreas de aprendizaje práctico se incluyen:

  • Industrias Lácteas y Cárnicas: Desde la fabricación de quesos hasta la elaboración de chacinados, los alumnos participan en toda la cadena de valor.
  • Producción Animal: La escuela cuenta con un tambo, criaderos de cerdos con ciclo completo, ovinos y aves.
  • Agricultura y Agroecología: Se gestionan cultivos extensivos y se aplican técnicas modernas, incluyendo el uso de un biodigestor para transformar residuos en biogás y biofertilizantes.
  • Otros Talleres: La formación se complementa con talleres de carpintería, mecánica, apicultura, huerta y vivero, ofreciendo una visión integral del trabajo rural.

Este enfoque integral asegura que los egresados de estas secundarias no solo posean conocimientos teóricos, sino también una valiosa experiencia práctica, facilitando su inserción laboral o la continuación de sus estudios en universidades afines a la agronomía, veterinaria o ingeniería en alimentos.

El Sello Salesiano: Comunidad y Residencia Estudiantil

Un rasgo distintivo de esta escuela es su sistema de residencia. Alrededor de 270 estudiantes, tanto varones como mujeres, viven en el establecimiento de lunes a viernes. Este modelo de internado es una respuesta a las grandes distancias que muchos alumnos deben recorrer, provenientes de localidades como Saladillo, Bolívar, 9 de Julio y Carlos Casares. La convivencia diaria fomenta un fuerte sentido de comunidad y compañerismo, descripto por los propios alumnos como un entorno donde "nunca vas a estar solo". La rutina es estructurada: comienza a las 6:30 de la mañana y combina clases, trabajo práctico, deportes, dos horas de estudio obligatorio por la tarde y momentos de reflexión espiritual, como las "buenas noches" en la capilla.

El carisma salesiano impregna toda la vida escolar, poniendo un énfasis especial en el acompañamiento personal del estudiante. Este modelo busca no solo la excelencia académica, sino también el desarrollo humano y de valores, una característica que muchos exalumnos recuerdan como un pilar en su formación. Además, la escuela mantiene un fuerte compromiso social, destinando parte de sus ingresos productivos a un plan de becas que cubre al menos al 30% del alumnado, asegurando que la situación económica no sea un impedimento para acceder a su propuesta.

Puntos a Considerar: Desafíos y Aspectos Menos Favorables

A pesar de sus evidentes fortalezas, existen ciertos aspectos que los potenciales interesados deben evaluar cuidadosamente. El principal desafío es su ubicación. Situada en una zona rural, a varios kilómetros de caminos de tierra de la ruta más cercana, la logística puede ser compleja. Si bien el sistema de internado soluciona el traslado diario, esta dependencia total de la residencia puede ser un factor determinante para las familias. De hecho, la institución ha enfrentado dificultades administrativas en el pasado, como cuando normativas provinciales durante la pandemia pusieron en riesgo la continuidad de la presencialidad al cuestionar el formato de residencia y comedor, lo que habría significado el cierre práctico de la escuela para la mayoría de sus alumnos.

Otro punto es su presencia digital. La comunicación externa se canaliza principalmente a través de una página de Facebook, careciendo de un sitio web oficial moderno y centralizado. Esto puede dificultar la obtención de información detallada y actualizada sobre el plan de estudios, el proceso de admisión o los costos, obligando a los interesados a un contacto más directo. La alta demanda de matrícula, con cerca de 100 aspirantes para solo 50 vacantes anuales, también implica un proceso de ingreso competitivo que debe ser considerado.

Una Decisión para un Perfil Específico

En definitiva, la Escuela Agrotécnica Salesiana Carlos M. Casares es una institución de nicho, orientada a jóvenes con una clara vocación por el sector agropecuario y que buscan una formación de alta calidad que vaya más allá del aula. Es una opción que combina la preparación para el mundo laboral y la educación terciaria con una sólida formación en valores y vida comunitaria. Los estudiantes no solo aprenden a gestionar un campo, sino que también desarrollan autonomía, responsabilidad y un fuerte sentido de pertenencia.

Sus puntos fuertes radican en la inmersión práctica, la calidad de sus instalaciones productivas y el acompañamiento humano del modelo salesiano. Sin embargo, su aislamiento geográfico y la exigencia del sistema de internado son factores cruciales a sopesar. Para el estudiante adecuado, aquel que valora la vida en comunidad y el aprendizaje práctico en un entorno natural, esta escuela no es solo uno de los tantos colegios disponibles, sino una experiencia formativa integral que, como señalan sus exalumnos, marca para toda la vida.

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