Escuela de Educación Primaria N50 Morón
AtrásLa Escuela de Educación Primaria N°50, ubicada en la calle Coronel Martín P. de Lacarra 2101 en Castelar, partido de Morón, representa una institución clave en el entramado de la educación pública de la zona. Como punto de partida en la formación académica de cientos de niños, su desempeño y estado son de vital importancia para las familias que la eligen como el primer eslabón en un camino que, idealmente, continuará hacia las secundarias y, posteriormente, a estudios de nivel terciaria o en universidades.
Sin embargo, analizar la realidad de la EP N°50 implica abordar una historia compleja, marcada tanto por el esfuerzo de su comunidad educativa como por graves problemas de infraestructura que han definido su funcionamiento en los últimos años. Este análisis busca ofrecer una perspectiva equilibrada para aquellos padres que consideran esta opción frente a otros colegios de la región.
Una comunidad resiliente frente a la adversidad edilicia
Uno de los aspectos más notorios al investigar sobre la Escuela Primaria N°50 es la prolongada lucha de su comunidad por un edificio digno y seguro. Durante años, la institución sufrió un deterioro estructural tan severo que llevó a la clausura de aulas por peligro de derrumbe en 2019, obligando a impartir clases en condiciones precarias. La situación llegó a un punto crítico donde la enseñanza se realizaba en aulas modulares, una solución temporal que se extendió más de lo deseado y generó malestar entre las familias por las condiciones inadecuadas, especialmente durante el frío y el calor. Esta problemática no solo afectó el día a día, sino que también se convirtió en un símbolo de la desinversión en la infraestructura de las escuelas públicas.
A pesar de este panorama desolador, en 2022 se anunció la licitación para la reconstrucción total del edificio. El proyecto, enmarcado en el programa provincial “Escuelas a la Obra”, prometía una transformación completa: un edificio de dos pisos con 12 aulas, oficinas, cocina, comedor, biblioteca, laboratorio y un patio central. Un detalle fundamental del nuevo diseño es la inclusión de accesibilidad para personas con discapacidad, con rampas y ascensor, cumpliendo así con una normativa de inclusión esencial. Las obras comenzaron y para finales de 2023 se reportaban avances significativos.
No obstante, la situación volvió a complicarse. A principios de 2025, la comunidad educativa denunció la paralización de las obras, generando una gran incertidumbre sobre el futuro del ciclo lectivo y el sueño del edificio propio. Este freno en la construcción obligó a que los alumnos fueran reubicados temporalmente en las instalaciones de otra institución, la Primaria N°17, lejos de su barrio. Este vaivén de promesas y retrasos es, sin duda, el punto más crítico y conflictivo en la historia reciente de la escuela.
El factor humano: el pilar de la institución
Más allá de los ladrillos y los problemas edilicios, el verdadero corazón de la EP N°50 reside en su personal docente y la comunidad de padres. En las reseñas y comentarios de quienes han formado parte de la escuela, es recurrente encontrar valoraciones positivas hacia el equipo de maestros. Exalumnos y padres destacan la dedicación y el buen nivel educativo proporcionado por las "seños", generando un sentimiento de pertenencia y gratos recuerdos en muchos de los que pasaron por sus aulas.
Esta fortaleza en el capital humano es lo que ha permitido sostener el proyecto educativo a pesar de las circunstancias adversas. La existencia de una Asociación Cooperadora activa y la movilización constante de los padres para reclamar por la obra demuestran un compromiso comunitario que muchos colegios privados quisieran tener. Celebraciones como el 70° aniversario, festejado con una torta gigante en medio del reclamo, son una prueba de la resiliencia y el espíritu de lucha que caracteriza a su gente.
Aspectos a considerar: luces y sombras
Para una familia que evalúa inscribir a su hijo en esta escuela, es fundamental ponderar los siguientes puntos, que resumen lo bueno y lo malo de la institución.
Puntos positivos y fortalezas
- Calidad Docente: Existe un consenso generalizado en las opiniones de la comunidad sobre la dedicación y la calidad humana y profesional del cuerpo docente. Este es un activo invaluable que impacta directamente en la preparación de los alumnos para las secundarias.
- Comunidad Involucrada: La escuela cuenta con una comunidad de padres y vecinos activa y comprometida, que no solo apoya las actividades escolares sino que también lucha por los derechos de los estudiantes.
- Proyecto de Nuevo Edificio: Aunque actualmente paralizada, la obra de reconstrucción es un proyecto ambicioso que, de completarse, dotará a la escuela de instalaciones modernas, seguras e inclusivas, superando a muchos otros establecimientos de la zona.
- Educación Pública y Gratuita: Como institución estatal, garantiza el acceso a la educación sin aranceles, un pilar fundamental para la igualdad de oportunidades en la formación inicial que abre puertas a futuras carreras en universidades públicas.
Desafíos y aspectos negativos
- Incertidumbre Edilicia: La paralización de la obra es el principal punto en contra. La falta de un edificio propio y la dependencia de espacios prestados generan inestabilidad y dificultan la planificación a largo plazo.
- Antecedentes de Conflictos: Algunas reseñas pasadas mencionan problemas de convivencia y bullying. Si bien estas son situaciones que pueden ocurrir en cualquier institución, es un factor que los padres deben tener en cuenta y dialogar con las autoridades escolares para conocer los protocolos de actuación.
- Comunicación Institucional: La comunicación parece centralizarse en canales informales como las redes sociales (Facebook). Si bien es una herramienta útil, la ausencia de un portal web oficial o canales más formales puede dificultar el acceso a información estructurada para nuevas familias.
la Escuela de Educación Primaria N°50 de Castelar es una institución de contrastes. Por un lado, enfrenta una crisis de infraestructura que ha puesto a prueba su existencia misma. Por otro, demuestra una fortaleza admirable en su comunidad y su equipo docente. La decisión de elegirla dependerá de la capacidad de una familia para tolerar la incertidumbre actual, apostando por el potencial de un futuro edificio de primer nivel y valorando, por sobre todo, el factor humano que ha mantenido viva la llama de la educación en medio de la tormenta. Es una elección que prioriza el compromiso comunitario y la calidad docente por sobre la comodidad edilicia inmediata, con la esperanza de que la lucha de tantos años finalmente rinda sus frutos.